jueves, 12 de octubre de 2017

A Todo Tren

¡POR FIN!

Esta expresión salió espontánea el pasado viernes seis de octubre cuando pudimos ver que rodaban, por fin, composiciones en diferentes módulos creados por los miembros de este blog.

Muchas vicisitudes han pasado desde que se gestó la idea de hacer un encuentro con diferentes compañeros y amigos de afición. Las negativas las dejamos aparcadas en el olvido pues recordarlas no supondría más que un lastre y queremos mirar siempre hacia adelante.

Ha sido en el Museo Wurth (Agoncillo, La Rioja), marco incomparable donde los haya.


Antes de nada queremos dar las más sinceras gracias a Wurth por todo el apoyo que nos ha brindado; logístico, humano, constantemente dándonos ánimos. A todo Wurth y destacar a Silvia (que nos ha apoyado desde el primer momento), a Dani (cuyos desvelos constantes han dado el fruto perseguido), a Jose (siempre pendiente de cualquier necesidad que tuviéramos a la hora de montar o desmontar, siempre paciente) y al resto del personal del museo que en todo momento estaba pendiente de cualquier detalle que pudiese hacer falta.


Gracias a los compañeros y amigos (da igual el orden) del Club N Caldes que nos han apoyado para participar. Para CNC no era la primera vez; pero para Andén5 sí, y han sido constantes las palabras de ánimo, la ayuda organizativa y habernos acogido tan calurosamente.









A los compañeros de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de La Rioja que desinteresadamente nos han ayudado en lo que nos ha hecho falta (¡¡Gracias Félix!!)en La sala principal del museo representaron parte de un recorrido real en La rioja con una maqueta estatica en escala H0.








Al compañero José M. León, de Alicante, que nos trajo unas maravillas en escala 1 donde los detalles del material expuesto no dejaba de sorprendernos.









A Javier Homs, de Soria, que con sus proyectos interactivos unió tecnología de Arduino y modelismo ferroviario. Un nuevo concepto, de aspecto educativo y lúdico, con el que sobre todo los niños fueron los actores principales, accionando diferentes elementos y mecanismos.


Este encuentro se pergeñó hace ya muchos meses y nos obligó a acelerar la maquinaria modular de cada uno de nosotros. 


Con módulos ya hechos y otros a medio hacer, al final pudimos unirlos por primera vez y nos dimos cuenta de que éramos capaces de hacerlo.


Módulos que vinieron desde Málaga 




Artesanía pura en construcción civil y de material rodante con unos detalles espectaculares, a veces ocultos bajo los propios techos de los edificios.

Desde Alicante


con detalles minimalistas (vamos, que falta rematarlo) pero muy efectivos de cara a los asistentes.

Desde L'Hospitalet de Llobregat 


donde la mecánica y la electrónica se han unido con las manos artesanas de su creador para lograr una obra de arte ferroviaria.

Y desde Soria








intentando reflejar el ambiente de su zona de pinares y parte del encanto de la Santander-Mediterráneo.


La experiencia vivida todo el fin de semana nos ha enseñado que, por más dificultades que nos hayamos encontrado durante el proceso, con unión se puede todo. El viernes fue un día dedicado enteramente al montaje y prueba de los módulos, y siempre, siempre, surgen contratiempos de última hora (¡maldito espadín! ¿eh chicos?). O esas fijaciones que se nos ocurren al momento de surgir la necesidad. Al final de la extensa jornada todo rodaba a la perfección.

Prueba de rodaje del viernes

El sábado era el gran día; ¡qué nervios!.


Rodamos composiciones en digital intercambiándolas de tanto en tanto y llegando a tener en funcionamiento hasta cinco composiciones al mismo tiempo. 

Parecía que no era nuestra primera vez, pues no sufrimos ningún percance serio.


¡Tuvimos tiempo hasta para hacer travesuras!


El domingo lo dedicamos a rodar en analógico durante toda la mañana. Composiciones todavía más largas que el día anterior y que rodaban sin problema alguno, más allá de algun alcance al circular mas de una locomotora, pues no hay mecanismos de bloqueo en ningún módulo.


Mientras tanto, accionábamos el módulo vapor que se podía hacer independientemente de la circulación general. Como detalle hay que comentar que se empezaron las maniobras en la plataforma y el cocherón a las diez y diez de la mañana y no se pudo parar ¡hasta la una y media! Los visitantes no hacían más que sorprenderse de los mecanismos automáticos del módulo y que en tan poco espacio hubiese tantas posibilidades de juego.


Los visitantes, a ellos nos referimos ahora. Más de 2.100 personas visitaron el encuentro. Muy activos, no pararon de hacer observaciones, preguntas, etc. No sólo sobre la confección de los módulos o sobre su temática, sino también sobre cómo iniciar al hijo o al nieto en esta afición.

Ellos son los que también nos daban ánimos para seguir. Al final de la jornada y con todo desmontado y el cansancio acumulado, nos repetíamos entre nosotros: 

HA MERECIDO LA PENA


¡Incluso la prensa se hizo eco de la exposición!



Seguiremos progresando con proyectos nuevos.


martes, 26 de septiembre de 2017

Motorización y digitalización de un Ferrobus A-26 en resina

El año pasado mi buen amigo Pepe me obsequió con una carcasa de resina del ferrobus A-26 de SyL Modelismo, modelo de reciente comercialización motor y remolque con 2 decoraciones.

Era otro de mis muchos proyectos pendientes de realización y al leer las impresiones del modelo comercial decidí emprender la tarea.

Lo primero fue localizar un chasis válido, labor algo complicada, la disponibilidad de motorización adecuada no siempre es posible, así que me decidí por esta versión.

Dispongo de una dresina motorizada con este chasis, muy fácil por ser de una medida compatible con ella, además un precio muy interesante y calidad Kato.

En próximas entradas detallaré el montaje de dicha dresina.


Lo importante es que podía estudiar las modificaciones a realizar en la motorización.


Una vez recibido el chasis había que ver todo el trabajo que quedaba por delante y la mejor manera de acometerlo.


Podemos apreciar una estética horrible tal y como sale del embalaje.


Tenía una idea para transformarlo y dejar en condiciones el A-26, alargar el chasis era la única opción válida.


Por el tipo de mecánica no es complicado de realizar, laborioso si, pero la recompensa creo que vale la pena.


La medida para alargar el chasis nos viene condicionada en este caso por los sinfines de tracción, es posible extraerlos hasta un límite acorde con una estética coherente.



Aquí tenemos el despiece, como va digitalizado sobra el condensador, tampoco llevará remolque, así que los enganches para repuesto.
Como he comentado, la medida máxima está condicionada por los sinfines, por lo que una vez recolocados en el motor en su posición adecuada, por un extremo no entran a presión, procedemos a cortar el chasis por el centro.






El cortar por el centro nos obliga a fabricar 2 medias cunas para sujetar el motor, un trozo de plástico y una lima de media caña servirá para ello.



Ahora toca "estirar" el chasis a su posición correcta, para ello unas tiras de plástico muy fino servirán como guía.



El plástico rojo con letras es la lámina de guía, una tarjeta vip de un centro de ocio.
Podéis apreciar que los sinfines engranan en los ejes correctamente, es el momento de la fijación definitiva.
Más plástico, en este caso negro, y epoxi, este paso sirve además para situar la carcasa en su posición correcta, apoya la caja directamente sobre las tiras de plástico actuando como tope en altura.





Posición definitiva, casi en el mismo lugar que el modelo comercial.


Ahora ya podemos pegar las cunas de sujeción del motor.


Hay que prolongar las plétinas de contacto y efectuar las pruebas correspondientes, nunca está de más hacer el correspondiente rodaje.

A iluminar, otro reto, 5 luces por testero, 3 blancas 2 rojas, aunque hay espacio para el decoder y diversos leds he optado por la fibra óptica y solo 2 leds blancos.


Si, parece un caracol, fibra de 0,5 mm, cabezas redondeadas mediante calor.


Para conseguir la iluminación con solo un led por sentido he agrupado las 3 fibras blancas en la parte delantera del led, las 2 rojas en la trasera,por donde salen las patillas del led, una gota de pintura para cristal roja en el "faro" y listo. 



En un trozo de placa de circuito he dispuesto los leds con sus correspondientes resistencias smd de 1K, enfundados en termoretráctil negro, el más idóneo para evitar filtración de luz.
También he pintado el interior de la carcasa, al ser fina, transparenta facilmente.
La fibra óptica agrupada con termo más fino, una vez comprobado unas gotas de cola blanca aseguran la sujeción.


Una maraña de fibras que necesitan ser ocultadas, las ventanillas opacas es la solución, cualquier blister ahumado es susceptible de ser utilizado para ello.

También el papel vegetal es válido, solo es cuestión de gustos.






En la foto inferior vemos el proceso finalizado, con un decoder económico de la marca Lais DCC, la fibra y todos los cables en su lugar, por casualidad le ha correspondido el número 26 en mi colección digitalizada.






Ahora es el momento de verlo en acción, este corto vídeo en una vía de pruebas da fe del éxito del trabajo, creo que agradecido por el efecto conseguido.






Solo queda la decoración definitiva, ninguna de las dos me gusta mucho así que, para evitar un proceso tedioso realizaré la versión con las franjas verdes.

Pensé primero en pintar las franjas, pero tenía el problema de las letras, a este tamaño fuera de mi alcance, así que me decidí por calcas, el proceso es harto tratado en foros de modelismo y con tutoriales muy fáciles de asimilar, de todas formas voy a explicar un poco el proceso.


Tenía desde hace años unas hojas de calcas vírgenes y spray para ellas, busqué la decoración en la red y me limité a guardar las imágenes.

Acto seguido las edité copiando las franjas completas y el logotipo frontal, el color es aproximado, difícil con este proceso de acertar con el color original, de todas formas tampoco me gusta mucho el tono utilizado así que lo ajusté a un poco a mi gusto.

El utilizar este método no es muy adecuado, tanto al aumentar o disminuir los tamaños empieza a pixelar, el formato adecuado para trabajar imágenes en este sentido es el vectorial, hay formas de vectorizar un jpg on line.

Como solo tenía problemas en las letras, dediqué un buen rato a eliminar pixels del fondo transparente, el utilizado para imprimirlas, como el A26 tiene un color casi blanco ya tenía el contraste adecuado, evitando el vectorizado.


El logo pasó el mismo proceso, al imprimir en un folio de prueba, el resultado quedaba muy aceptable, así que manos a la obra con la calca.

Una vez impreso y dejando secar unas horas, le dí unas manos de barniz y hasta el día siguiente.


Carcasa limpia, bandeja con agua destilada, MicroSet, MicroSol, cuter, pinzas......, etc, con la calca flotando, mano de MicroSet con pincel, recordar que este producto es para aumentar el pegado de la calca, y sorpresa desagradable, toda la tinta de las franjas se diluyó, había hecho calcas con letras en anteriores ocasiones y no me había pasado esto, posiblemente sea porque el spray ya tiene unos años o la tinta de esta impresora nueva no resiste el agua como la anterior.
Buscando en la red sobre este problema no encontré respuesta al porqué, así que probé un par de altenativas.
Como había impreso franjas y logos de más, le di una mano con barniz satinado de bellas artes y en lugar de sumergir la calca, leí que poniendo una servilleta bien húmeda y la calca encima, se despega el soporte sin mojar la película impresa.
Exito con este sistema, la tinta no ha sufrido nada, después de colocar las calcas, una capa de MicroSet y una vez seco MicroSol para que se adapte a los detalles de la caja, unas imágenes para ilustrar el resultado.





Hasta el próximo invento.